Hola, Qué taaaal??? Espero que disfruteis leyendo este blog y que seáis vosotros los que me conteis a mi, cosas inesperadas.

Saludos!!


viernes, 18 de marzo de 2011

LA CHICA DEL TREN

...ves una escena maravillosa.




Baja del tren tranquila. Ha debido de tener un viaje largo, y eso se nota en su cara, esta cansada. No tiene prisa así que espera a que todo el mundo se retire para recoger su bonita Samsonite. Al mismo tiempo que saca el asa de su maleta mira a ambos lados del anden, se retira el pelo de la cara, mira el reloj, comienza a estar nerviosa. Avanza dos pasos, se para, mira el bolso. Es grande y no encuentra lo que busca. Finalmente saca un móvil rosa pálido. Marca con decisión un número que se sabe de memoria. En el mismo momento que se lleva el móvil a la oreja derecha se oye al final del anden: Maríaaaaaaaaa!!!! La chica, que se llama María, se vuelve, se dibuja una sonrisa en su cara al mismo tiempo que devuelve el móvil al fonde del gran bolso. Corre con la maleta a la vez que el chico avanza. Se acerca a ella con los brazos abiertos, para fundirse después en un gran abrazo.

Yo, que he contemplado la escena desde el principio, sonrío al comprobar que se parece a la de una pelicula. Luego pienso que hay películas basadas en hechos reales y con esto me quedo mucho más tranquila.

jueves, 3 de marzo de 2011

LEER

Como dijo Sabina, estoy en el dique seco pero aún así necesito escribir. Para comenzar no hay nada mejor que leer. Ayer relei estas palabras de Elvira Lindo. A mi me ayudan!!





Leer. Leer sin ganas. Leer por aburrimiento. Leer para no hacer ruido. Leer para dejar que tu padre duerma la siesta. Leer porque no te dejan poner la tele. Leer porque ya nadie quiere contarte un cuento. Leer porque te han castigado sin salir. Leer porque estás en la cama con fiebre. Leer porque estás solo. Leer porque imitas a tus hermanos mayores. Leer porque lo hace tu madre. Leer libros para niños. Leer novelas que no te dejan leer. Leer hasta que te apagan la luz. Leer sin leer, pensando en otra cosa. Leer en la biblioteca. Leer todos los libros de la biblioteca infantil. Leer porque tu hermana lee en la cama de al lado. Leer libros de Tintín en casa de tu abuelo. Reir porque tu tía llora con una novela. Llorar porque te da pena el abominable hombre de las nieves. Leer y leer y leer cinco líneas sobre sexo. Leerlas y leerlas una vez más. Leer porque quieres estar solo. Leer porque te sientes solo. Leer porque te crees distinto. Leer para encontrar almas gemelas. Leer aquello que aún no has vivido. Leer para llenarte la cabeza de pájaros. Leer para presumir. Decir que has leído un libro que no has leído. Resumir libros en literatura que no has leído. Sacar buenas notas en literatura haciendo resúmenes de libros que no has terminado. Leer para imitar lo que que has leído. Leer para fardar. Leer para ligar. Leer para consolarte de un abandono. Leer por falta de planes. Leer por falta de amor. Leer porque se ha ido con otra. Leer para que no digan. Leer mientras esperas. Leer sentado en el wáter. Leer para dormirte. Leer para poder hablar con él. Leer el libro que él te recomendó. Leer para sorprenderle. Leer por puro gusto. Leer por vaguería. Leer porque no te gustan los deportes. Leer porque no tienes un duro. Leer para olvidar. Leer para recordar. Leer para aprender. Leer un coñazo impresionante. Leer un libro que no quieres que se acabe. Leer el libro de un amigo. Leer todos los libros de un hombre que te gusta. Leerle el pensamiento. Leer el libro que él está leyendo. Leer el libro que él querra leer después. Leerle a tu hijo. Leerle hasta que se quede dormido. Leerle hasta que te quedas dormida. Leerle el Tintín que tú leíste. Leerle cuando se muere el Abominable Hombre de las Nieves. Leerle y consolarle luego su llanto inconsolable. Leerle para que aprenda a estar solo. Leerle para volver a vivir la infancia. Leerle por gusto. Ver cómo un hijo lee. Releer. Leer sólo lo que te gusta. Leer sólo aquello que te emocione. Leer por amor. Leer a su lado.

viernes, 18 de febrero de 2011

¿APROVECHAMOS LO QUE TENEMOS?

...aprovechamos tan poco lo que tenemos...



Mientras todo el mundo a su alrededor sufre amnesia, él se sienta en un banco. Ya es viejo y no le queda mucho tiempo. Cuando el sol se va posando en su cara recuerda una canción de aquella lejana batalla donde pudo morir. A veces, aún se cree en la trinchera. Otra bandera de otro color, solemne en su viento ondea, sobre la cima como en su salón. Cuando se va a la cama habla con fantasmas de cuyo nombre se olvidó. Vencidos que nunca regresaron de su exilio interior. Sus nietos tratan de convercele, las explosiones han terminado, pero cuando sale a la calle todo parece bombardeado. Cuando pasea, lee escritos en los muros gritos contra lo que luchó y si cierra los ojos puede ver los rostros oscuros que le inculcaron el terror.

Él nunca calló, si han de callar que callen aquellos los que firmaron pactos de silencio, decía.

Un día sin darnos cuenta, el viejo con sus historias se consumió. Y en la memoria de sus nietos sólo quedó una huella, un leve borrón.

miércoles, 2 de febrero de 2011

MÁRCHATE

...recuerdas con una canción.



Si te vas, cerraré las puertas, no me pidas que te comprenda. Andas bucando algo que yo no debo tener. He sido tu amiga, tu compañera, tu TODO, y ahora dices que quieres encontrar algo mejor. Me siento usada, te lo di todo. Visto lo visto, no me quisiste, simplemente fui tu distracción. Cuando lo escuché de tus labios me dejaste con la boca abierta pero ahora solo quiero que te vayas. Vete pero recuerda no llamarme cuando estes perdido. Vete pero te olvides borrar mi camino. Vete y no te empeñes en compartir los amigos, yo ya no quiero nada contigo.


Para MX

lunes, 17 de enero de 2011

ANIVERSARIO

...se cumple un año.



Algunos piensan por qué escribo. No es por obligación y mucho menos para ganarme la vida. Os juro que si fuera por eso me habría ido hace mucho. Estoy aquí porque quiero encontrarme, porque quiero conocerme, porque quiero saber quien soy. Estoy aquí porque tengo demasiadas preguntas sin respuesta, porque todavía nadie me ha aclarado por qué matamos, por qué mentimos, por qué odiamos, por qué no podemos vivir en paz en un mundo hecho a la medida del deseo de los hombres. Estoy aquí porque la vida es una carga demasiado pesada para llevarla una sola. Estoy aquí porque aquí encuentro todo lo que quiero, la libertad, el sentimiento, el sentido y tu amistad. Por eso estoy aquí, porque vosotros seguies estando aquí, si no esto no tendría ningún sentido.

sábado, 1 de enero de 2011

AÑO NUEVO, ¿VIDA NUEVA?

...comienza un año nuevo.

AG

Que la gente a la que yo quiero siga queriéndome. Que mis abuelos sigan viviendo la vejez con deportividad. Que los reyes magos acierten con los regalos de mis hermanos. Que mis amigos quieran seguir siendo mi familia. Que los terroristas equivoquen la puntería. Que el invierno sea breve, la primavera larga y el verano caluroso. Que la izquierda española resucite. Que la derecha española se debilite. Que el Papa deje de quitarme el sueño. Que a las autoridades económicas del tercer mundo se les ocurra la posibilidad de ahorrar en el sufrimiento de las personas. Que se globalicen la dignidad y el futuro. Que mis amigos de Bolivia vuelvan a ser prósperos y felices. Que mis amigos cubanos no pierdan las ganas de seguir bailando. Que Esperanza Aguirre dimita. Que esa imprescindible minoría de gente que lee libros sea un poco más numerosa cada vez. Que reine la justicia poética. Que reime única y exclusivamente la justicia poética. Que los esfuerzos que merecen la pena encuentren alguna recompensa. Que la progamación de las cadenas de televisión deje de dar vergüenza ajena. Que ETA abandone la lucha armada. Que encuentren de una vez una vacuna contra el sida. Que los medios no sigan difundiendo por sistema las opiniones de la Conferencia Episcopal sobre cualquier asunto, le concierna o no. Que se legalice sensatamente el consumo de drogas. Que los traficantes de drogas se queden en el paro. Que se legalice sensatamente la prostitución. Que los tratantes de esclavos se queden en el paro. Que se legalice sensatamente la inmigración. Que los traficantes de personas se queden en el paro. Que la literatura vuelva a ser una asignatura independiente de la lengua en los programas educativos de las enseñanzas medias. Que se recupere para siempre (en los libros de texto, en el lenguaje político y en la pensiones de jubilación) la memoria de la Segunda República Española como el glorioso proyecto cuya memoria nos sigue siendo injusta y sistemáticamente arrebatada. Que se deje de llamar nacional al ejército rebelde. Que los barcos de pesca no sean capturados por piratas. Que los aviones de pasajeros no se caigan. Que la policia no cargue contra los manifestantes. Que los parias de la Tierra se levanten. Que los burkas de cualquier naturaleza se pudran por igual en los baúles. Que los torturadores agonicen. Que los dictadores se suiciden. Que los ladrones se arruinen. Que los mafiosos se queden solos. Que los desaparecidos aparezcan. Que todos los niños vivan sin trabajar. Que todas las niñas tengan derecho a vivir. Que los viejos se queden dormidos sin saber que ya no despertarán. Que, como dice Joaquín Sabina, los que matan se mueran de miedo. Que vosotros, los que entrais por aquí, sigais entrando.

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

martes, 21 de diciembre de 2010

OTRA NAVIDAD

...llega la navidad.
El celofán estaba intacto, tan terso, tan brillante como si lu hubieran colocado ayer sobre las figuras de mazapán. Los polvorones protegidos por papel blanco, los mantecados alineados por los colores de sus envoltorios, los bombones de coco en su elegante abrigo dorado, los de licor en otro más llamativo o más vulgar, según se mire, rojo metalizado; brillaban a la luz de la cocina con una tenacidad desesperada, como si no se resignaran a su caducidad. La caja era rectangular, grande, y tenía demasiado cartón, porque un doble fondo de plástico dividía cada dulce en su correspondiente compartimento, esto reducía en un alto porcentaje el contenido que prometía su tamaño. A pesar de todo, era una de las grandes y Julia la encontró exactamente en su sitio, donde debía estar, en el armario de los productor culinarios inclasificables, entre un bote de pimienta y unos sobres de gelatina incolora que debió comprar alguna vez para hacer una tarta que nunca hizo. Ahí estaba, ahí estuvo en enero de este año que termina, y en abril, cuando estalló la primavera. Los calores de junio y la cuesta de septiembre la encontraron en el mismo sitio, y por ella pasó octubre distante y lluvioso, noviembre con sus nieblas y su sol, y otra vez diciembre, frío y destemplado, ruidoso y luminoso, festivo y alegre, pese a todo. Ahí estaba, ahí estuvo, pero ella no la vio. No la había visto hasta hace un par de semanas.
Aquella mañana Julia volvió del supermercado con una bolsa llena de pequeñas dosis de navidad comestible. Todos los años intentaba retrasar al máximo la tantación y esta vez lo había logrado. Papá Noel debía estar apurandose en el gimnasio para poder bajar por las chimeneas cuando se decidió a afrontar los escaparates llenos de mil y una almendras. Siempre es consciente de que compra más de la cuenta, y asume en silencio su incapacidad de elección entre el turrón duro y el blando, entre los polvorones y el mantecado, entre el guirlache y el mazapán. Luego también, como siempre, reparte todas las pruebas de su indecisión en una bandeja, la misma que utilizaba su madre cada Navidad, y con el ánimo un poco maltrecho por esa coincidencia fue a guardar el resto. Entonces la vio, una caja grande, nueva, intacta, envuelta aún en un pelicula de papel trasparente. En uno de los lados tenía un rectángulo blanco, y en él, una fecha impresa con tinta negra, consumir preferentemente antes de noviembre de 2010, decía.
Tardó un buen rato en cogerla, en tocarla, en abrirla. Estaba atónita y asombrosamente triste. Era una simple caja de polvorones, nada más que una caja de polvorones, pero llevaba un año ahí, esperando a que la abrieran y a que la vaciaran, y ni siquiera la habían visto. Parece una tontería. Julia sabe que es una tontería, y sin embargo, en ningún otro momento, ni siquiera cuando sacó la bandeja de su madre para cubrirla de productos como hacía ella, llegó a experimentar una tristeza semejante. Piensa que el tiempo pasa rápido, y tenemos tantas cosas que nos sobran, y tan poca capacidad de controlar lo que sucede a nuestro alrededor , que a veces parece que la vida se concume sola, en el tercer estante de una cocina, en un lugar que vemos sin alcanzar a mirar lo que contiene. Por eso, para el año que empieza, Julia desea lo mejor y, al menos, que cuando haya acabado el invierno, y se haya consumido el verdor de la primavera, y el verano haya cedido su espacio al otoño, y diciembre vuelva a la carga con sus canciones sentimentales y sus luces de colores, no se vuelva a encontrar en ningún armario ninguna caja cerrada, estéril, caducada.

¡¡Feliz Navidad a todos!!


AG